Bilbao, más capital del mundo que nunca

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Que el nuevo San Mamés haya sido elegido “Sede de la Eurocopa 2020″, que pueda albergar también finales como la de la Copa del Rey o que Red Bull haya decidido que sea BILBAO la ciudad que acoja la gran final de los saltos del Diving World Series 2015 no son  simples casualidades. Bilbao está de moda.

A menudo, como periodista, me resulta difícil elegir sobre qué temas escribir. En esos momentos de “sequía creativa” recuerdo una conferencia que nos dieron en la universidad en la que un periodista (al que hoy puedo llamar “colega”… :) ) aseguró que el futuro de esta profesión estaría ligado a las noticias locales e hiperlocales. Esto es, escribir de lo que nos rodea. Y eso es precisamente lo que voy a hacer en este post. Escribir sobre esos lugares que, como bilbaína, tengo el placer de visitar a menudo. Porque si hay algo que me gusta de vivir en la ciudad es recorrerla, saborearla y redescubrirla todos los días.

Cuando pensé que mi orgullo por ser del botxo estaba más que satisfecho descubro nuevos locales que acrecentan mi historia de amor con este rincón del mundo que me vio nacer. Ni siquiera los domingos son ya días tristes en Bilbao gracias a propuestas como “Open your Ganbara”. Bajo el lema “Abre tu trastero”, este mercado de objetos de segunda mano está ubicado en la antigua fábrica de galletas de la capital vizcaína. Caminando por la Ribera de Deusto llegamos a este rastro repleto de objetos que esperan una segunda oportunidad en manos de sus nuevos dueños. Merece la pena visitarlo el último domingo de cada mes.

Otra alternativa para los domingos es The Sunday Market Bilbao. Los aficionados a este mercado estamos a la espera de que se determine la nueva ubicación después de que se dejase de celebrar en el Museo Marítimo de Bilbao. Apoyar a pequeñas marcas y negocios es el objetivo de este mercado repleto de cosas bonitas al que estoy deseando volver… :).

Y, entre mercado y mercado, qué mejor que coger fuerzas en uno de los locales que más me gustan. Mr Marvelous, en la calle Heros, es uno de esos lugares que contribuyen a acrecentar el “proceso de hipsterización” que está experimentando Bilbao. Es un lugar realmente acogedor donde el buen ambiente y la buena gastronomía están garantizados. Palabra de bilbaína.

Y, muy cerca de este local, en Ercilla 20 , The City Pop Bilbao ha alegrado las Navidades a aquellos clientes hastiados de comprar en las mismas tiendas. Este espacio temporal pone a la venta algunas de las marcas con más tirón tanto en decoración, ropa infantil o masculina y complementos, entre otras. Esta edición cerró el 5 de enero pero sigo atentamente sus pasos en Facebook porque creo que habrá segunda parte a lo largo de este 2015… :).

Y con tanta compra y tanto paseo… ¿Por qué no hacer un alto en el camino y degustar un coctel en Charlotte? Situado también en la calle Heros, Charlotte es uno de los locales más agradables de Bilbao para tomar un pintxo, una cerveza o lo que se te antoje. Con su decoración americana es uno de mis establecimientos favoritos.

Y si hay otra fecha clave en el calendario de la villa esa es… ¡Los primeros sábados de cada mes!. El pasado 3 de enero visité el mercado Dos de Mayo con una amiga bilbaína pero residente en Madrid. Quedó maravillada al descubrir los secretos que esconde el “denostado” barrio de San Francisco. En el mercado me compré una lámina ilustrada de Nacnic que ya luce preciosa en la pared de mi habitación… ¡Queda realmente bien!. :)

Ese día lucía el sol en Bilbao y decidimos comenzar el año haciendo de turistas por nuestra propia ciudad. Así que, después de visitar el mercado y enamorarnos de él, nos paramos a tomar algo en el bar Marzana. Marzana es una de esas tascas con solera que ofrece unas vistas inmejorables de la ría. Después de charlar como loros (el orgullo bilbaíno de mi amiga iba in crescendo… jaja), recalamos en el café – teatro La Ribera que estaba a reventar. Cuando mi amiga se sumergió en el ambiente de sofisticación de este café su orgullo por ser de Bilbao ya era desmedido… :).  La verdad que tenía motivos para ello. El local, envuelto por el jazz que llegaba desde el escenario, ofrecía un aspecto cautivador. Pero… tuvimos que conformarnos con admirar el ambiente porque, como he dicho, no cabía un alfiler. Así que, buscando las caricias del sol invernal, nos decidimos a comer en la Plaza Nueva. Víctor Montes y sus pintxos nunca decepcionan… :).

Nuestro día transcurrió paseando por la Gran Vía, repleta de viandantes y compradores que atestaban las tiendas en busca del regalo perfecto para Reyes. Los míos se portaron muy bien pero, antes de su llegada, yo ya había recibido un regalo: compartir el día con una amiga que comprende mi amor por Bilbao… Quizá porque ella lo siente tanto como yo.

XD: Seguiré siendo vuestra humilde guía porque… ¡Bilbao siempre merece una visita! :).